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Hola hola…

¿Cómo estás? ¿Pasad@ por agua? La verdad es que un día de lluvia puede trastocar los planes y dificultar bastante todo lo previsto, pero una jornada lluviosa también tiene su atractivo. A mí, al menos, no me desagrada en absoluto, incluso me inspira mucho.

Si lo unimos al otoño, la lluvia adquiere tintes cromáticos maravillosos. ¿Te has dado cuenta de que la lluvia del otoño es diferente?

Un olor a lluvia penetrante, calles menos bulliciosas que de costumbre y anocheceres todavía cálidos.  Es el escenario perfecto para sentir que un ciclo acaba y que otro, tímida pero inexorablemente, se acerca,… ¿no te parece? 🙂

Si eres de l@s que no lo soporta ármate de paciencia y aprende a verle el lado positivo, que lo tiene. Espero, al menos, haberte convencido en el párrafo anterior 😉

Bueno, que me voy por las ramas…

Hoy quiero abordar un tema importantísimo que muchas veces me consultan y que considero puede aportarte mucho como administrador/a de un blog, tanto si estás a punto de lanzarte a la aventura de la blogosfera como si -por cualquier motivo- hay algo que no termina de convencerte en tu bitácora actual y quieres empezar a estudiar todo lo mejorable.

A la recurrente pregunta de «¿en qué tono y lenguaje debo hablar a los lectores de mi blog?» respondo siempre con la misma frase:

«¿De qué trata tu blog?»

 

Al reflexionar sobre esta respuesta estaremos contestando, al mismo tiempo, a cuestiones como estas:

«¿De qué estoy escribiendo?» (que debería, por otro lado, corresponderse con «de qué me gusta escribir»)

«¿A quiénes me estoy dirigiendo?»

 

Y esto puede ir dándonos serias pistas sobre el modo de escribir para llegar a resultar creíbles, ganarnos mejor la confianza de quien nos lee y -sobre todas las cosas-  poder conectar mejor con sus necesidades.

Hablar en un lenguaje que el lector detecte como propio y cercano es el mejor sistema para lograr una audiencia entregada, interesada y leal.

Por otro lado, el objetivo es crear un estilo de redacción que sea, además de correcto y adecuado al contexto, personal e inconfundible para que sea fácilmente reconocible y logre crear sensación de naturalidad, además de proximidad.

 

Claves para escribir textos coherentes, consistentes y atractivos para tu audiencia

 

Para argumentar mucho mejor lo que quiero mostrarte sobre la importancia de la coherencia a la hora de escribir voy a darte un ejemplo de lo que puede leerse fácilmente en muchas webs.

En la página de inicio suelen encontrarse textos con frases de este estilo:

«Un sistema que te facilitará un negocio escalable y que te hará crecer más rápidamente. Una manera nunca vista de administrar tu tienda online, ¡empieza sin apenas inversión e increíbles beneficios!. Pídenos más información.»
«Gestione sus productos y su stock de forma rápida, sencilla e intuitiva. Podrá incluso vender sin necesidad de estar presente en cada momento. Le garantizamos resultados rápidos y crecientes. Solicite información sin compromiso alguno.»

 

Aunque parezca que pertenecen a dos páginas de inicio bien distintas te aseguro que no es así. Son del mismo proyecto web y entre ambos párrafos se aprecia una falta de coherencia bestial.

En una de las columnas, la empresa emplea un lenguaje atrayente y enfocado a un target joven y emprendedor.  En la segunda, en cambio, se inclina más hacia un objetivo algo más experimentado, con el propósito de ofrecerle una fórmula mejorada para gestionar su negocio.

Por otro lado, el tono informal del primer párrafo queda solapado por el trato mucho más sobrio y mesurado del segundo, de lo que queda clara constancia en los cierres de cada frase: «Pídenos más información» y «Solicite información sin compromiso alguno».

Si bien el ejemplo resulta bastante extremo, nos sirve para entender que situaciones como estas no solo confunden al lector, que en realidad no sabe si -al solicitar finalmente información- debe utilizar un lenguaje más espontáneo y abierto o, por el contrario,  mucho más cuidado y formal, sino que denotan que se ha puesto poco interés por cuidar una parte importantísima del lenguaje web: dirigirse al público específico mediante un estilo y un trato apropiados.

Por otro lado, si en una sección de tu web (por ejemplo, la Home) ya has mostrado y definido claramente tu producto/servicio y tu cliente, continúa en la misma línea y no te desvíes. Crearás una imagen acorde a tu filosofía y objetivos, y estarás trazando una línea de negocio consistente.

 

Cómo encontrar el estilo y lenguaje adecuados para nuestra audiencia

 

La personalidad de nuestro sitio (blog, página web, tienda online,…) vendrá marcada por muchos aspectos, entre ellos (los más importantes):

  • El diseño; esto es, el modo de estructurar los diferentes apartados de manera que ofrezcan una estética apropiada y faciliten una lectura cómoda, fluida y sin distracciones.

Hay tener en cuenta que cada momento exige un planteamiento visual diferente, y señalar que en la actualidad prima el diseño minimalista, además de responsive (o adaptativo), que quiere decir que ha sido desarrollado para poder visualizarse en distintos dispositivos (pc de sobremesa, smartphones, tabletas); sea cual sea la tendencia, adapta tu blog para que denote un cuidado por los detalles y tenga en cuenta a su audiencia.

  • El objetivo final (brindar manuales o información sobre un tema específico, vender productos, narrar una crónica o experiencia personal, ofrecer soporte, etc.)
  • El lenguaje empleado para relacionarse con su público objetivo y obtener de éste una respuesta e interacción adecuadas (comentarios y feedback, ventas, …)
No es difícil encontrar el estilo apropiado para comunicarnos con nuestra audiencia si sabemos situarnos correctamente en el entorno en el que nos movemos.

Por ejemplo, si somos abogados y administramos un blog (que complementa nuestra página web corporativa de servicios jurídicos) en el que brindamos consejos legales de nuestra especialización (Derecho Penal,  Derecho Laboral, Derecho Financiero, Derecho Inmobiliario, Derecho Canónico, etc.) tendremos una audiencia muy diversa (toda aquella que necesite en un momento dado orientación sobre algún asunto legal en particular) pero que, con toda probabilidad, será un público adulto.

Por este motivo, un lenguaje atento y que contemple un tratamiento de respeto (usted) pero que -sobre todo- muestre cercanía y despierte la suficiente tranquilidad en el lector (y posible cliente), será el escenario perfecto para retratarnos, además de expertos,  en profesionales capacitados e idóneos para cumplir eficazmente con un servicio de tales característecas.

Nuestro modo de expresarnos ha de ser capaz de crear la suficiente necesidad en el lector;  por otro lado, el trato dispensado no debe descuidar nunca el necesario respeto y la debida cortesía.

Al finalizar uno de nuestros artículos (que seguro contendrá textos con un lenguaje bastante técnico), o cerrando un apartado de descripción de servicios profesionales, podríamos expresarnos en los siguientes términos para crear interés sin dejar de lado el hecho de despertar la suficiente confianza:

«Recuerde que si se encuentra en una situación de este tipo y necesita un asesoramiento más específico puede contactar con nosotros con total tranquilidad. Uno de nuestros abogados expertos le atenderá, de manera individualizada y respetando en todo momento su privacidad, y responderá a sus dudas de manera completamente gratuita.

No se preocupe más de lo necesario y confíenos su caso.  Estamos aquí para ayudarle y encontrar la solución que está necesitando».

Otro caso: eres un freelance con dilatada experiencia y quieres poner en marcha un blog orientado a la búsqueda de oportunidades laborales para profesionales como tú  y en la simplificación de los trámites necesarios para establecerse por cuenta propia.

El modo de expresarte deberá ser el mismo que te gustaría encontrar a ti si estuvieras ante una situación parecida, porque ese será (muy probablemente) tu target.

Deberás ser capaz de crear el sitio que te hubiera gustado encontrar a ti cuando estuviste ante la disyuntiva de independizarte laboralmente.

El lenguaje deberá ser claro (porque para eso precisamente has creado tu blog) y accesible. Sería recomendable que tus argumentos estuvieran basados en tu propia experiencia (nada más creíble que lo que ya se ha probado), sin traspasar la línea de lo estrictamente íntimo y demasiado personal.

 

Resumiendo…

 

  • Un diseño y lenguaje adaptados a la actividad y público objetivo permiten dar una imagen de negocio coherente y consistente, que busca una progresiva y duradera penetración en su mercado.
  • El estilo al comunicarse con el lector debe saber acercarse a su realidad y despertar su confianza.
  • Un blog (o una web) ha de ser fiel reflejo de quien escribe, pero tener bien claras sus prioridades, entre ellas la audiencia que se espera atraer y el objetivo final (lectores de contenidos o clientes de los productos/servicios)
  • Emplear un lenguaje más formal o expresiones demasiado técnicas no está reñido con intentar ser un@ mism@ en todo momento. No enmascares tu personalidad ni fuerces tus expresiones (por unas más políticamente correctas o por otras demasiado descaradas) si no va contigo. Pretender ser lo que no se es suele descubrirse en poco tiempo, también en internet.
  • Ante la duda, por tener un público objetivo muy amplio y heterogéneo, apartar el tuteo pero sin olvidar emplear un lenguaje afable, acogedor y -sobre todo- orientado al servicio.

Espero que estos consejos te resulten de ayuda.

Si has implementado estos u otros métodos y has visto cambios sustanciales en tu blog me gustaría que me lo contaras.  Si te surgen dudas por el camino, la sección de comentarios puede servirnos para volcar respuestas a todos los usuarios y, de este modo, ayudar de manera colectiva a un mayor número de personas.

No obstante, si quieres hacerlo de forma privada, puedes consultarme tranquilamente y te ayudaré 😉

Que tengas un estupendo martes

¡Besos y abrazos!

Hola, soy Carmen y estoy al frente de este blog.

Cambié la comunicación corporativa en una multinacional por el 2.0, más concretamente por el marketing de contenidos y la escritura creativa. Soy freelance desde 2004.

Después de más de diez años escribiendo para otros, en el 2015 decidí crear mi propio espacio para llegar a mucho más público. En él vuelco mi experiencia y conocimientos sobre posicionamiento de marca, estrategias de venta, marketing de contenidos y copywriting.

Hoy he creado un modelo de negocio que me hace feliz y que no cambio por nada.

Me gusta rodearme de personas con inquietudes emprendedoras, de las que aprendo cada día; admiro las mentes creativas; me encanta el pan recién hecho y la tortilla de patatas. Hablo más que escribo 🙂

¡Gracias por leerme!

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