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Holaaaa, ¿cómo estás?

Yo, a estas alturas, necesitaría que los días tuvieran 30 horas. Ando terminando todo lo pendiente porque el martes que viene salgo de viaje con la clase de mi hijo, y nos vamos a Edimburgo. ¡Me hace una ilusión!!

Aunque estoy pasando muchos nervios por organizar todo y para que sea una experiencia inolvidable para los chicos te aseguro que merece la pena. Ya estoy deseando ponerme en marcha 😉

Pero bueno, ahora importa que estamos aquí juntos tú y yo para hablar de un tema interesante que he pensado especialmente para ti 😉

Si has creado ya tu marca no te voy a descubrir nada nuevo al decirte que tras ese distintivo se esconde un duro trabajo para poder definir un modelo de vida o de negocio que quiere ser recordado.

Si, por el contrario, te encuentras en plena fase de su desarrollo estoy segura también de que ya te has percatado de lo complejo del asunto y de que hay multitud de elementos a tener en cuenta a la hora de fijar con claridad la que será esa identidad que te distinga del resto.

El valor de una marca viene de la mano de gran cantidad de factores, tantos que no existe unanimidad al respecto de cuáles serían los puntos de enfoque infalibles para construir una marca capaz de inspirar a legiones de seguidores dispuestos a profesarle lealtad por encima, incluso, de sus pequeños y grandes errores.

Tal vez no aspires a ser como Apple, Nike o Microsoft (o tal vez sí), pero a lo que no vas a querer renunciar es al hecho de brindar a tu audiencia una buena dosis de emociones y sentimientos positivos ligados a tu marca.

Tu nombre de marca, logotipo, colores corporativos, eslogan, etc. cuentan, y mucho. Toda esa amalgama de elementos logra, en su conjunto, que ganes presencia en tu mercado, pero hoy quiero centrarme en uno de esos ingredientes que creo ejerce como el mayor exponente de la atracción: el eslogan.

 

Hoy veremos cómo elegir un eslogan que no solo atraiga a tu cliente ideal sino que te haga inolvidable

 

Sé que crear un eslogan de marca no es tarea sencilla; que no es cuestión de pensar una frase simpática, enigmática o aguda sin más y que hace falta tener un cerebro creativo muy privilegiado. Pero con unas pequeñas dosis de ingenio y teniendo muy claros algunos puntos básicos te adelanto que no es tan complicado crear ese lema ideal con el que poder establecer una conexión perdurable entre una marca y su audiencia.

También te diré que la creatividad no es una cualidad en posesión de unas pocas personas. Cierto es que a menudo nos encontramos con personas que parecen tener una especial sensibilidad para el discurso inteligente en cualquiera de sus formas, pero la creatividad nace de un buen plan de acción, siempre; de un esquema mental basado, principalmente, en la percepción (observar), el razonamiento (procesar) y el aprendizaje (asimilar), algo que todos vivimos y que se conoce como conjunto de experiencias cognitivas.

Por tanto, ya te adelanto que si:

  • Quieres impulsar el crecimiento de tu proyecto
  • Conoces bien los beneficios de tu producto y a tu cliente ideal
  • Eres un buen observador de tu entorno (tu sector, tus competidores) y aprendes continuamente de él
  • Tienes bien claro hacia dónde se dirige tu marca
  • Conoces los elementos necesarios para desarrollar un eslogan eficaz (que veremos más adelante)

Con toda seguridad podrás diseñar un eslogan de marca potente y memorable.

Suena bien, ¿eh? Pues nos vamos a poner a ello ahora mismo 😉

 

Cómo crear un eslogan de marca eficaz

 

Vamos a ir viendo a continuación en qué puntos deberás apoyar siempre tu proceso de creación de un eslogan de marca.

Son varios los pilares fundamentales en los que se basa cualquiera de los eslóganes que conocemos; puntales que no trabajan de manera independiente sino que se complementan entre sí.

Si bien no todos los eslóganes conocidos cumplen todos los puntos a la vez sí podemos asegurar que logran aplicar la mayoría de ellos, y esa es -en buena parte-  la clave de su éxito, el porqué nos resultan tan pegadizos y acaban siéndonos tan familiares.

Así que vamos a empezar con la lista.

 

#1 Un eslogan, mejor breve

No por más larga una frase es más impactante. Una de las virtudes de un eslogan reside, precisamente, en su capacidad para decir mucho con muy poco.

Los tiempos cambian, y lo que antes podía decirse en diez o doce palabras hoy exige resumirse en no más de cinco o seis, a veces muchas menos.

Cuanto más corto un eslogan más fácil de retener, aunque queda patente que algunas excepciones han funcionado muy bien, como el lema de MasterCard: «Hay cosas que el dinero no puede comprar, para todo lo demás MasterCard», pero son solo eso, excepciones. Hablamos en este caso de una compañía con una gran capacidad para maximizar la exposición de su producto a través de una publicidad bastante costosa, algo que no está al alcance de todas las marcas.

Un eslogan de marca debe ser breve para que pueda fijarse en la memoria

Piensa en algún eslogan conocido y verás que la brevedad es una de sus principales características. Ejemplos: Heineken y su famoso «Piensa en verde»; De Beers: «Un diamante es para siempre»; L’Oréal:  «Porque yo lo valgo»;  Nestlé:  «Nespresso. What else?»; Budweiser:  «What’s up»; Johnnie Walker: «Keep moving», y así un largo etcétera.

Hasta en el cine podemos darnos cuenta de la importancia de economizar el argumento para resultar más convincentes. ¿Te acuerdas de la película Jerry Maguire y la famosa escena en la que Tom Cruise le pide a Renée Zellweger que vuelva junto a él? Ella le contesta el famoso «Cállate. Ya me tenías con el “Hola”» para darle a entender que desde ese «Hola» ya no necesitaba nada más.

 

#2 Crea un eslogan que resulte claro y concreto

Una de las propiedades que deberíamos exigir a nuestro eslogan es la de ser capaz de lanzar un mensaje directo, claro y entendible; de esta forma facilitamos al receptor el trabajo de asimilarlo y, por tanto, de memorizarlo (no basta con hacerlo corto como ves), y ampliamos además las posibilidades de que resulte sostenible en el tiempo.

Entre estos dos eslóganes: «Soluciones integrales personalizadas» y «De la huerta a tu mesa», ¿cuál crees que es capaz de transmitir una idea imprecisa y cuál un mensaje definido e inequívoco?…

 

#3 Tu eslogan ha de representar y definir a tu marca

Un eslogan eficaz es aquel que sabe describir perfectamente a la marca (en sus valores, filosofía, actividad, etc.), complementándola.

No siempre el logotipo logra que podamos hacernos una idea del tipo de marca a la que representa, pero el eslogan sí debe ser el instrumento capaz de definir su identidad, de sintetizar toda su esencia.

Continuando con ejemplos súper conocidos citaré a Nokia y su «Connecting people». Si hablamos de una compañía de telecomunicaciones queda claro que su eslogan logra reflejar a la perfección el objetivo de la marca.

 

#4 Tu eslogan deberá recordarse fácilmente

Esta es otra de las principales cualidades de un eslogan: que se grabe fácilmente en la memoria.

El uso de rimas, expresiones populares y cotidianas o el empleo de una determinada cadencia logra una sabia asociación de palabras que se retienen muy fácil y rápidamente. Es lo que se conoce como mnemotecnia, o técnica que mejora el aprendizaje y facilita  la fijación de los conocimientos gracias a relacionar entre sí diferente información (imágenes, esquemas, repeticiones, etc.) que el cerebro identifica porque le es conocida: «Un, dos, tres… picadora Moulinex»; «¡Qué bien, hoy comemos con Isabel!»; «Rexona no te abandona»; «Del Caserío me fío», etc.

 

#5 Crea un eslogan que se pronuncie sin esfuerzos.

Parece algo sin importancia, pero utilizar un juego de palabras (por ejemplo muchas palabras con la letra r ) que no a todo el mundo le resulte fácil de articular tendrá un efecto negativo y resultará ser una mala estrategia corporativa.

 

#6 No emplees lenguaje técnico, ve a lo llano y sencillo

Siempre se llega antes al corazón de alguien cuando se habla de manera espontánea y natural.

En publicidad este aspecto funciona muy bien, máxime cuando en un momento como el presente el componente emocional es el mayor protagonista del marketing y la honestidad se valora muy por encima de enseñar músculo frente a la competencia.

Cuando Energizer pensó en su famoso “Siguen, y siguen, y siguen…” lo hizo con una clara intención: mostrar que sus pilas eran las de mayor duración del mercado pero lo supo reflejar con un lenguaje coloquial y cercano. No necesitaba decir nada más; utilizó una expresión cotidiana y -sin pretenderlo- su frase se convirtió en una coletilla empleada hasta la extenuación. Que levante la mano quien no la haya dicho alguna vez 😉

Y qué decir del eslogan de Durex: «Póntelo, pónselo»; del famoso «Vuelve a casa por navidad» de El Almendro; del eslogan de Dodot: «Ni gota ni gota»; del eslogan de Bimbo: «El fresco del barrio» o de un eslogan que me gusta especialmente: «Se derriten en tu boca, no en tu mano», de M&M’s.

¿Para qué complicarse más si frases así resultan tan familiares que todo el mundo las hará suyas?

 

#7 Tu eslogan deberá ser positivo

Un buen eslogan que se precie sabe hacer que el receptor se sienta bien al generarle sensaciones positivas.

Te pongo ejemplos para que lo veas mejor:

“La chispa de la vida” persigue conjugar la efervescencia de las famosas burbujas de cola con el lado bueno de las cosas, ese que te da un subidón de felicidad que te hace comerte el mundo. Estarás conmigo en que es un eslogan que te pone de buen humor.  Y siguiendo con la marca estadounidense de refrescos, su «Destapa la felicidad» es otro lema acertado que logra su objetivo.

En la misma línea, LG hace un guiño a la alegría con su eslogan «Life is good»

Flex lanzó su famoso eslogan «Hoy me siento Flex» para transmitir las buenas sensaciones con las que te puedes levantar cada mañana si duermes en uno de sus colchones.  Sentirse «Flex» es estar pletórico, ver el vaso medio lleno y no arrugarse ante nada.  ¡Un eslogan así mola! 🙂

 

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Los trucos de las grandes marcas para crear un eslogan eficaz

 

Con todo lo que hemos ido viendo hasta ahora ya dispondríamos de unas cuantas herramientas para crear un eslogan eficaz, pero nosotros vamos a explorar más posibilidades.

A continuación veremos los trucos que utilizan las grandes compañías para que tú también los emplees a tu favor a la hora de pensar en una frase  capaz de resumir perfectamente los valores de tu marca y armonizar con tu filosofía.

 

  • Fíjate en tu producto y en lo que quieres transmitir con él

¿Qué característica/s quieres que se perciba de tu propuesta? : ¿Elegancia y glamour? ¿Fabricación artesana? ¿Sabor único gracias a una receta secreta y ancestral? ¿Potencia y fiabilidad? ¿Ahorro? ¿Amplia experiencia?…

BMW nos puso a todos en la cabeza la famosa frase «¿Te gusta conducir?» y con ella no pretendía otra cosa que dar a entender que la palabra «conducir» y todo aquello que va asociado a ella (disfrute, abstracción, relax, libertad, seguridad, etc.) únicamente es capaz de conciliarse al estar sentados frente al volante de uno de sus coches. Tres palabras tan solo pero las justas para decirlo todo.

De la misma forma, Gior quiso (con su archiconocido «Un poco de pasta basta») destacar de su detergente para lavadoras su mejor característica.

Gior líquido podía limpiar igual que el resto, pero su alta concentración de agentes limpiadores le permitía utilizar una mínima dosis de producto, lo que se traducía en un mayor ahorro y una menor cantidad de residuos vertidos al medio ambiente. En un momento en el que los detergentes concentrados todavía no eran una elección mayoritaria, el fabricante quiso marcarse el tanto de la novedad y la verdad es que fue uno de los productos más vendidos de su eje durante mucho tiempo.

 

  • Piensa en tu público

Tu marca está muy ligada al target al que te diriges (edad, profesión, sexo, aficiones, etc.).

¿Te enfocas hacia un público joven, sin cargas familiares u obligaciones o te diriges a cualquier franja de edad con un interés concreto? Ten en cuenta las necesidades de tu audiencia y emplea un lenguaje enfocado en llamar su atención y crear un vínculo duradero.

Dependiendo de tu público y/o en función de tus objetivos puntuales podrás emplear frases con dinamismo y que representen energía, vitalidad, incluso un desafío: «¿Hasta dónde estás dispuesto a llegar?» , que inspiren seguridad y tranquilidad: «Volvo for life»  o que avalen una calidad por encima de la media: «1880: el turrón más caro del mundo».

 

  • Motiva

Crear un eslogan en base a impulsar una acción determinada o despertar un deseo suele funcionar muy bien si el producto/servicio se presta a ello.

Cuando Nike ideó su más que famoso «Just do it» lo hizo pensando en aquellas personas que necesitan un aliciente extra para hacer deporte pero que, por otro lado no tienen que plantearse un cómo o un por qué.  «Solo hazlo» refleja la voluntad de la compañía por llevar la actividad física a todo tipo de público con un mensaje tan claro como contundente y motivador.

Adidas siguió la misma línea, ya que para practicar deporte hace falta mucha fuerza de voluntad, y creó su ya famoso «Impossible is nothing» (nada es imposible), con el objetivo de decir a su cliente que cualquiera que sea su meta podrá conseguirla si se pone a ello. Tremendamente motivador.

La motivación es ingrediente (casi) imprescindible en un eslogan porque está ligada directamente a la activación; no es, ni más ni menos, que el principio del comportamiento

Un eslogan motivador puede comenzar por un imperativo (¡Haz que todo cambie hoy!, ¡Vive!, ¡Prémiate!), por un verbo (Caminamos contigo) o dirigir la conducta de un modo más sutil, despertando el deseo a través de dibujar una experiencia de disfrute (Te llevamos allí donde lleguen tus sueños).

 

  • Resalta todo aquello que te diferencia del resto

Lo que tu producto o servicio ofrece debe ser algo distinto al resto porque de en caso contrario no destacará entre su competencia más directa.

Marcas de electrodomésticos hay muchas y todas prometen grandes soluciones, pero Dyson ha sabido despuntar gracias a su lema «Transforma la limpieza», dando a entender con ello que sus aspiradoras son las más silenciosas y potentes del mercado y las que mejor se adaptan a cualquier superficie, por lo que convierten la experiencia de la limpieza en algo cómodo, sencillo y rápido.  La frase resulta aplastante y consigue el objetivo previsto.

 

  • Cree en tu producto

Fíjate en el eslogan de Somatoline: «Funciona». Con esta palabra la firma cosmética sentencia que con sus productos SÍ se obtienen resultados. A pesar de que otras marcas lo den a entender, Somatoline lo afirma con total seguridad y rotundidad y por eso resulta tan persuasivo.

 

  • Invita a tu audiencia a sentirse parte de algo único y exclusivo

La idea de unirse a una tendencia pensada para unos pocos cautiva enormemente.

El ejemplo que mejor ilustra esta idea lo tenemos en el eslogan de Apple:  «Think different» (piensa diferente), como queriendo decir «Sé distinto, sé selecto».

Pero hay otros eslóganes conocidos que invitan a salirse del camino trazado y muestran a las claras la intención de lanzar un reto que logre persuadir al consumidor de formar parte de algo diferente a lo establecido: «¿Cueces o enriqueces?»; «A mi plin, yo duermo en Pikolin»; «Yo no soy tonto»; «Pelo Pantene», «No es lo que tengo, es lo que soy», o el famoso eslogan del Atlético de Madrid: «Papá, ¿por qué somos del Atleti?».

 

Por último…

Con todo lo que hemos ido viendo podemos concluir que un eslogan ha de ser breve, accesible, fácil de pronunciar y memorizar, motivar y transmitir emociones positivas.  Es importante que te centres en estos puntos ya que harán de tu eslogan una consigna perdurable, que resista al paso del tiempo.

Esmérate también en que refleje honestidad, que sea creíble para generar confianza, y en que sea capaz de asociar rápidamente marca con beneficios y experiencias agradables.

El esfuerzo de crear un eslogan eficaz se ve ampliamente recompensado pues consigue un triple efecto:

  1. Despierta el deseo de compra
  2. Alcanza la fidelidad de la audiencia
  3. Genera una identidad diferenciadora

Tu eslogan será el pensamiento que resuma perfectamente el carácter de tu marca y todo aquello por lo que te recordarán. Tu eslogan te hará distinto, te hará mejor, te hará único, y hará sentirse únicos a tus clientes también.

Espero que estos consejos te ayuden a lanzar una idea poderosa y extraordinaria.

Y ahora, cuéntame: ¿Ya tienes tu propio eslogan de marca? ¿Cómo lo creaste?, ¿qué te inspiró? ¿Estás en pleno proceso creativo?, ¿qué dificultades estás encontrando? ¿Qué aspectos consideras son más importantes para diseñar tu propio eslogan?  Para todo lo que quieras contarme te espero en el área de comentarios.

Nos volvemos a encontrar en unos días. Te envío millones de besos y abrazos 🙂

 

Hola, soy Carmen y estoy al frente de este blog.

Cambié la comunicación corporativa en una multinacional por el 2.0, más concretamente por el marketing de contenidos y la escritura creativa. Soy freelance desde 2004.

Después de más de diez años escribiendo para otros, en el 2015 decidí crear mi propio espacio para llegar a mucho más público. En él vuelco mi experiencia y conocimientos sobre  posicionamiento de marca, estrategias de venta, marketing de contenidos y copywriting.

Hoy he creado un modelo de negocio que me hace feliz y que no cambio por nada.

Me gusta rodearme de personas con inquietudes emprendedoras, de las que aprendo cada día; admiro las mentes creativas; me encanta el pan recién hecho y la tortilla de patatas. Hablo más que escribo 🙂

¡Gracias por leerme!

 

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