Seleccionar página

¿Sabes…? Muchos de los bloggers con los que trabajo suelen comentarme lo mismo: cuando llega el momento de poner título a un artículo se quedan en blanco y son incapaces de encontrar una frase que describa y resuma perfectamente todo el texto que le sigue.

Tiene toda la lógica del mundo; y es que sobre el título recae una enorme responsabilidad.

Con un título tenemos que saber explicar de forma muy resumida  todo lo que vamos a exponer posteriormente.  Pero, rizando el rizo, el título de un artículo debe resultar además sugerente, tener cierta originalidad y ser capaz de despertar la curiosidad.

Con estas características, un título invitará a comenzar la lectura; el texto se encargará de seguir aportando información interesante.

El título ha de tener la capacidad de retener al lector. Un mal titular lleva a ocho de cada diez visitantes a abandonar el artículo antes de comenzar a leerlo

Fíjate si tiene importancia un buen título…

Por este motivo, no siempre es fácil dar en la diana e imprimir en pocas palabras toda la esencia de un buen post, máxime cuando hay miles de ideas similares en internet peleando por captar la atención.

Por muy bueno que sea tu post, por mucho que te hayas esmerado en hacerlo perfecto, si no eres capaz de concentrar todo su contenido en unas cuantas palabras atractivas y con gancho, todo el trabajo puede haber sido en vano.

Con el objetivo de ayudarte a encontrar una salida viable a ese inoportuno caos que se origina cada vez que hay que buscar un título que funcione, vamos a ir repasando juntos algunas pautas que pueden considerarse válidas para escribir títulos atractivos y efectivos. ¡Vamos allá!

 

#1 Centrarse en el hilo argumental del artículo

 

El título está ahí para sintetizar una información que se va a explicar después. Debe ser claro y enfocarse en el tema central; no tiene sentido pensar en un título que pueda generar cierta confusión.

Si con un título el lector duda sobre el hilo argumental del artículo pueden suceder dos cosas: que se marche de inmediato o que decida quedarse para descubrir el misterio. Tener las cosas claras de primera hora facilita mucho las cosas; de este modo no creamos falsas expectativas.

Si pensamos un título con la siguiente frase: «Cómo preparar auténtica masa de pizza» estamos dando claras pistas sobre el contenido que vamos a ofrecer.  El formato que le demos al artículo podrá variar después (un texto con un paso a paso guiado y con imágenes, un vídeo explicativo o ambas cosas); podrá contener información complementaria (por ejemplo, una breve explicación de los tipos de harina en cocina y de la variedad que se necesita para hacer pan), pero con un título así el objetivo principal se consigue generar rápidamente en la mente de quien nos lee.

La utilidad de un título se sustenta, precisamente, en la premisa de una descripción clara del contenido.

El título es la antesala de un texto, una breve y acertada exposición del mismo.  No arruines un magnífico artículo por un título mal escogido.

 

#2 Brevedad = mayor efectividad

 

Sé que a veces es difícil expresar en pocas palabras todo lo que se quiere decir.  En ocasiones, el propio artículo parece prestarse a un título más extenso. Esta fórmula puede funcionar a veces, pero evita que se convierta en una costumbre.

Los títulos largos no dejan la misma huella en el lector; resultan más planos y menos concluyentes (dan más rodeos a una misma idea) y son más difíciles de asimilar. Puede ocurrir que, si están mal redactados, presenten incluso una sintaxis errónea; en ese caso transmitirán un mensaje vago y desordenado.

Entre «Los trucos que los expertos no quieren contarte y que les sirven para aumentar enormemente su lista de suscriptores en muy poco tiempo» y «Cómo ampliar tu lista de suscriptores más rápidamente» hay una gran diferencia en cuanto al tiempo de asimilación del mensaje principal.  Sin embargo, ambos nos quieren decir lo mismo. 

Los dos titulares consiguen captar la atención e invitan a leer, esto está claro, pero el primero de ellos hace uso de un preámbulo del que puede prescindirse fácilmente, el ejemplo de ello es el segundo título.

Los títulos breves crean más expectación. La idea es saciar la curiosidad después con un texto bien redactado e interesante. Todo lo bueno que tengamos que argumentar podremos hacerlo en ese momento.

 

#3 Haz uso también de los subtítulos

 

Los subtítulos son utilísimos, ya que nos ayudan a seguir rotulando (por medio de bloques)  una información que de este modo se muestra muy bien organizada. También contribuyen dar más fuerza al título, ya que lo complementan a la perfección.

Los subtítulos deben seguir la misma línea que el encabezado principal: guardar la necesaria concordancia con el texto al que preceden.

 

#4 Atrévete también con un atrayente antetítulo

 

En los blogs no suele usarse mucho este tipo de acompañamiento del título, pero funciona realmente bien (sobre todo en prensa escrita) porque condensa perfectamente la noticia, extrayendo de ella su propiedad más valiosa y relevante.

Para el antetítulo se suele permitir una mayor licencia en cuanto al uso de palabras. De hecho, un antetítulo queda mucho mejor si es más largo que el título principal.

Si tu blog está muy al tanto de la actualidad, y si tu plantilla lo permite, haz uso de los antetítulos y consigue dar a tus artículos un auténtico efecto periodístico.

Un ejemplo de antetítulo y título con un tema muy de actualidad:

«Las cifras de migrantes huidos de Siria no paran de aumentar en los últimos días. La situación desborda todas las previsiones y ha obligado a una reunión extraordinaria de mandatarios de la UE

Tres nuevas barcazas de refugiados sirios llegan a Lesbos»

 

¿Creatividad versus SEO?

 

Queda claro que para que un título tenga esa chispa que necesita para seducir lo suficiente debe tener personalidad, reflejar cierto talento creativo; pero este hecho puede reñir con lo que se requiere para un buen título SEO, y obligarnos entonces a construir una frase bastante más estandarizada,  y desde luego muchísimo más fría, aunque -sin duda alguna- más efectiva de cara a buscadores.

Combinar ambos estilos puede ser muy útil y ayudar a que la calidad de tu blog sea notable. No dejes de lado ninguno de los dos.

Sobre todo al principio, cuando se busca una mayor visibilidad, es mejor enfocarse en trabajar más a menudo con cadenas de palabras que se sabe tienen más posibilidades de posicionarse mejor.

 

escribir-titulos-atractivos-y-eficaces

 

#5 Observa las tendencias

 

Visitar otros blogs y ver hacia qué títulos se dirigen la mayoría de los comentarios; comprobar en ti mismo/a el modo en que un determinado título te lleva o no a leer un artículo; medir el índice de popularidad y visitas de tus artículos (según su título), etc. son gestos que pueden darte pistas de lo que funciona en este aspecto y aplicarlo posteriormente con mayor convencimiento.

Claro que no todo sirve en todos los sitios por igual, por lo que te tocará probar para ver si en tu blog resulta ser o no efectivo.

La temática de tu blog y tu estilo al redactar, tu propia audiencia incluso, llegan a marcar finalmente el modo en que diseñas los títulos de tus artículos

Actualmente suele tener éxito la fórmula de escribir títulos con un estilo numérico y listas de objetivos. Se enfocan en describir una serie de pautas que sirven para lograr un propósito muy concreto, siempre ordenado y por fases. Son bastante directos y conducen hacia un contenido muy bien estructurado y, generalmente, esquematizado.

Son ejemplos:  «Backup de WordPress en cinco únicos pasos», «Siete claves para tuits exitosos», «Diez  errores de emprendedor que debes evitar», «Siete días para depurar tu organismo», etc.

Sin duda alguna, los títulos más efectivos son los que a ti te funcionan. No obstante, hay siempre ejemplos de titulares que NO es recomendable utilizar.

Aquí algunos de ellos:

– Títulos sensacionalistas, muy impactantes o de inclinación morbosa.  No tienen sentido en el blogging (salvo que tu blog tenga ese objetivo, claro está).

– Títulos que emplean una afirmación bastante exagerada. Salvo que puedas apoyar esta teoría con una información veraz, debidamente contrastada y contundente, no te atrevas a emplear este tipo de encabezamientos para atraer hacia tu blog una buena legión de lectores. Puedes arriesgarte a perder credibilidad al decepcionarles después con un contenido de dudosa formalidad y/o escaso rigor científico.

Si engañas a tu audiencia no será fácil volver a ganarte su confianza

Ejemplos de este tipo de títulos: «El truco infalible de unos abdominales marcados sin ejercicio»,  «Chocolate para adelgazar»,  «La clave para triplicar tu cartera de clientes en tan solo dos meses. ¡Garantizado!»,…

 

Resumiendo…

 

Breves o con una mayor cantidad de palabras; con un claro objetivo SEO o concediéndote una mayor libertad creativa, etc., sea cual sea tu prioridad procura que tus títulos reflejen la personalidad de tu blog, que guarden SIEMPRE coherencia con el contenido y que sean suficientemente atrayentes para despertar la curiosidad y el interés de tus lectores.

Por otro lado, el uso de un buen titular puede extrapolarse también a otros escenarios. Por ejemplo:

 

–  Redes sociales

Si con cada nuevo post te preocupas de su debida difusión en Facebook y Twitter, intenta transmitir los mismos conceptos (mensaje breve y sugerente, con gancho y personalidad) que empleas con cada título para conseguir que tu comunidad llegue también a tu artículo atraída por el mensaje publicado en tu muro.

 

Newsletters y comunicaciones comerciales

La frase que, en este caso, hará las veces de título y que te servirá para conseguir un mayor número de aperturas deberás situarla en el asunto.  Ahí tendrás que emplear toda tu habilidad y disposición creativa para que llegue a seducir suficientemente.  Aunque todo tu boletín deberá estar muy bien enfocado a objetivos, donde uno se juega el permiso para entrar en el buzón de correo es mediante un titular sugerente.

Como ves, la versatilidad e importancia de un título es apreciable.  Un buen título, empleado a tiempo y en el contexto adecuado, puede reportarte muchos beneficios.

Un buen truco para encontrar el título adecuado es pensar primero en él y desarrollar después el texto.  Inténtalo y verás que suele funcionar mucho mejor que hacerlo al revés 😉

¿Qué tácticas empleas para tus títulos? ¿Te cuesta mucho trabajo encontrar un buen título? Cuéntame la fórmula que mejor te funciona. ¡Te espero! 🙂

Feliz día. Besos y abrazos.

Hola, soy Carmen y estoy al frente de este blog.

Cambié la comunicación corporativa en una multinacional por el 2.0, más concretamente por el marketing de contenidos y la escritura creativa. Soy freelance desde 2004.

Después de más de diez años escribiendo para otros, en el 2015 decidí crear mi propio espacio para llegar a mucho más público. En él vuelco mi experiencia y conocimientos sobre posicionamiento de marca, estrategias de venta, marketing de contenidos y copywriting.

Hoy he creado un modelo de negocio que me hace feliz y que no cambio por nada.

Me gusta rodearme de personas con inquietudes emprendedoras, de las que aprendo cada día; admiro las mentes creativas; me encanta el pan recién hecho y la tortilla de patatas. Hablo más que escribo 🙂

¡Gracias por leerme!

Uso de cookies

Hola, te informo de que este sitio web utiliza cookies para que tengas una mejor experiencia de usuario. Si continúas navegando estás dando tu consentimiento para la aceptación de dichos archivos y la política de cookies del sitio. Por favor, pincha el enlace para una mayor información. Si no estás de acuerdo considera cerrar la página. Muchas gracias.

ACEPTAR
error: Lo siento. El contenido está protegido