Títulos eficaces: unas pocas palabras que dicen mucho

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Muchos de los clientes con los que trabajo suelen comentarme lo mismo: cuando llega el momento de poner título a un artículo se quedan en blanco y son incapaces de encontrar esa frase que describa y resuma perfectamente todo el texto que le sigue.

Sobre el título recae una enorme responsabilidad.

Es un elemento crucial dentro de un artículo;  la puerta de entrada al texto, su tarjeta de visita.  Si algo en el título no convence es poco probable que el resto del contenido, por bueno que este sea, atrape la atención del lector.

Un título debe saber condensar lo bueno del texto, y resumir requiere cierta destreza. Pero, rizando el rizo, el título debe resultar también sugerente y ser capaz de despertar la curiosidad.

Un buen título retiene a cualquier lector; un mal titular lleva a ocho de cada diez visitantes a abandonar el texto antes de comenzar a leer.

Por este motivo no siempre es fácil dar en la diana e imprimir en unas pocas palabras una idea atractiva y con gancho.

Aquí tienes algunos trucos que te ayudarán a dar con los mejores títulos.

#1 Utiliza uno de los dos métodos que mejor funcionan

Un buen título puede ser:

  • Descriptivo del texto y directo (resume el hilo argumental).
  • Un juego de palabras que no tienen, en principio, relación alguna con el texto pero que resultan ser una conclusión -en algunos casos incluso una de las frases- del mismo.

Te pongo ejemplos para que lo entiendas mejor:

-TÍTULO DESCRIPTIVO: “Cómo vencer tus creencias limitantes”

-JUEGO DE PALABRAS: “Cómo dejé de pensar que todos los hombres son infieles”

En ambos casos tu estrategia deberá basarse en adaptarse a lo que tu audiencia necesita leer, seduciendo y despertando el interés.

#2 Brevedad = mayor efectividad

Una de las virtudes de un buen título es la brevedad.

Los títulos largos no dejan la misma huella en el lector; resultan más planos, menos concluyentes (dan más rodeos a una misma idea), y son más difíciles de asimilar.

Puede ocurrir además que, sobre todo si están mal redactados, presenten una sintaxis errónea; en ese caso transmitirán un mensaje vago y desordenado.

Entre: «El codiciado secreto que los expertos no quieren contarte y que les sirven para aumentar enormemente su lista de suscriptores en muy poco tiempo»,  y: «El truco para ampliar tu lista de suscriptores rápidamente» hay una gran diferencia en cuanto al tiempo de asimilación del mensaje principal.  Sin embargo, ambos quieren decir lo mismo.

#3 Ayúdate de los subtítulos

Cuando no se tiene mucha experiencia o pericia en la creación de títulos cortos y con gancho suele darse la tendencia a crear títulos telegráficos que, de tan escuetos, pueden llegar a tener varias interpretaciones.

Aunque el uso de subtítulos puede ser útil en el caso de ser algo “novato”, lo cierto es que pueden emplearse siempre que se quiera crear una bonita composición entre un título corto (como introducción) y un subtítulo que amplíe las posibilidades.

Te pongo un ejemplo:

El título “Cómo vestirse correctamente todo el día” es corto y descriptivo, pero peca de no ser del todo explícito. En este caso, un subtítulo podrá servir para rellenar y perdonar el problema de una síntesis poco acertada.

Introduciendo un subtítulo obtendríamos un mejor resultado y nos dirigiríamos mejor al segmento de público adecuado:

“CÓMO VESTIRSE CORRECTAMENTE TODO EL DÍA

Te cuento las claves para acertar con un look adecuado para el día y cómo transformarlo en un estilismo de noche espectacular”.

#4 Atrévete con los antetítulos

Es un recurso que se emplea -sobre todo- en prensa escrita pero que en cualquier blog puede dar muy buenos resultados.

Para el antetítulo, al igual que sucede con el subtítulo, se suele permitir una mayor licencia en cuanto al uso de palabras, no es necesario ser tan precisos y escuetos. Es más, un antetítulo queda mucho mejor si es más largo que el título principal.

Si tu blog está muy al tanto de la actualidad no temas hacer uso de los antetítulos, con esto conseguirás dar a tus artículos un auténtico efecto periodístico.

Un ejemplo de antetítulo y título con un tema muy de actualidad:

«Las cifras de migrantes huidos de Siria no paran de aumentar en los últimos días. La situación desborda todas las previsiones y ha obligado a una reunión extraordinaria de mandatarios de la UE.

TRES NUEVAS BARCAZAS DE REFUGIADOS SIRIOS LLEGAN A LESBOS»

#5 Sigue las tendencias

Cada momento marca la pauta a la hora de diseñar un buen título.

Actualmente suele tener éxito la fórmula de escribir títulos con un estilo numérico y también con listas de objetivos.

Los primeros consiguen que el lector se ponga rápidamente en situación:

-«Backup de WordPress en cinco únicos pasos»

-«Siete claves para tuits exitosos»

-«Diez  errores de emprendedor que debes evitar»

Cuando se unen a la obtención de un propósito concreto hablamos de titulares que se enfocan en describir las fases que sirven para alcanzarlo con éxito.

Son bastante directos también y conducen hacia un contenido muy bien estructurado y, a veces también, esquematizado.

Son ejemplos:

-«Siete días para depurar tu organismo»

-«Plan de cuatro semanas para aumentar tu resistencia»

Otro método bastante eficaz que funciona desde hace tiempo es el uso de corchetes (principalmente en el inicio del título) para concretar en una sola palabra el tipo de texto que sigue:

-«[TUTORIAL] Jugar a tus juegos de Steam en cualquier dispositivo Android y mando NVIDIA»

-«[DECO] Cómo distribuir correctamente un dormitorio infantil»

¿Creatividad versus SEO?

Para que un título tenga esa chispa que necesita para seducir lo suficiente debe tener personalidad, reflejar cierto talento creativo; pero esto suele estar reñido con lo que un buen título SEO exige, y puede exigirnos construir frases más estandarizadas,  y desde luego muchísimo menos persuasivas.

Mi consejo es que no luches por decantarte solo por uno u otro método. Combina ambos estilos para ir posicionándote poco a poco mientras permites que tus contenidos ganen en personalidad,  calidad, credibilidad y lectores.

No al Clickbait, por favor

Este es un fenómeno que se produce sobre todo en redes sociales.

Algunas marcas emplean un método un tanto “tramposo” de conseguir visitas creando titulares que esperan sean impactantes pero que acaban siendo confusos y definitivamente ridículos.

«Quiso pedirle matrimonio a su novia pero sucedió ESTO»

La credibilidad de estas cuentas queda en entredicho. El Clickbait es el mejor ejemplo de cómo crear titulares para perder lectores en masa.  Obviamente, NO te aconsejo que te inclines por este sistema.

Títulos más allá de un post

El uso de un buen titular debería acompañar toda tu comunicación corporativa:
Redes sociales:

En un contexto donde la brevedad y la llamada a la acción tienen tanto peso, ¿no crees que un buen título te haría ganar enteros frente a tus competidores?

Newsletters:
El asunto de un boletín de noticias y novedades tiene que contar, sí o sí, con un titular evocador, sugerente y persuasivo. Tanto es así que de ello dependerá que el email sea abierto o llevado directamente a la papelera.
Ponencias:

De como seas capaz de titular tu intervención dependerá el éxito de tu discurso, marcado -en gran medida- por el número de asistentes que consigas congregar.

Si creas un título capaz de dar a tu charla un clima de expectación y de curiosidad, al tiempo que le añades un tinte de innovación (algo de lo que nadie antes ha hablado), estarás mejorando tu posicionamiento,  contribuyendo a aumentar tu credibilidad y ayudando a tu marca a ganar visibilidad.

Páginas de aterrizaje:

Una página de aterrizaje, o landing page, es el mejor escaparate de un negocio en la red.

Dotarla de textos convincentes que modulen el comportamiento del lector hacia el objetivo previsto (la compra, reserva o suscripción, por ejemplo) es -junto a un buen producto o servicio- el secreto de su éxito.

Parte de su eficacia empieza por el texto que es capaz de llevar al potencial cliente de un lugar (red social, artículo, etc.) hacia el destino deseado: la propia página de aterrizaje.  Pero luego ha de poder seguir manteniéndole pegado a la silla y leyendo hasta el final o botón de compra.

El uso de buenos titulares a lo largo del texto de la landing page no solo garantiza esa permanencia sino que permite una mejor lectura y distribución de los contenidos.

Algunos consejos antes de terminar

Con el artículo de hoy hemos ido viendo la versatilidad e importancia de un título.

El director de un diario estadounidense decía a sus empleados  (para que la competencia no les sobrepasara en ventas): “Si tienes un mal articulo, escribe un buen títular”.  Como profesionales deberíamos saber crear buenos temas y elaborar títulos en armonía, pero un título extraordinario sabrá realzar un texto poco lucido.

Muchas personas tienden a crear un texto y a pensar después en el título, viendo que les resulta muy complicado.

Lo mejor es hacer justo lo contrario.

Un buen truco para encontrar el título adecuado es pensar primero en él y desarrollar después el texto.  Inténtalo y verás que suele funcionar mucho mejor.

Hasta aquí todo lo que tenía que contarte en el día de hoy.  Ahora te toca a ti.

¿Cuál es tu método para crear títulos eficaces?  ¿Qué títulos son los que a ti te funcionan mejor? Te espero en los comentarios.

Feliz día, un fuerte abrazo.

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