Cómo evitar la huida masiva de suscriptores

por

Si escribes en un blog ya sabes lo importante que es conseguir crear una comunidad lectora que se mantenga fiel en el tiempo. Sin esas personas, la verdad, tu contenido no tendría sentido alguno.

El modo de medir el grado de confianza del visitante es mediante su tiempo de permanencia como suscriptor, aunque esta afirmación no debería tomarse al pie de la letra.  Una persona puede acudir con regularidad a leer cada nuevo post sin necesidad de suscripción alguna, pero el hecho de decidir unirse a un pequeño grupo de personas con un interés común indica una especial predilección y dice mucho de su grado de implicación con la marca.

Además de esto, contar con una lista de lectores asiduos supone la posibilidad de convertirlos en clientes directos de nuestros productos o servicios.

Quien tiene un suscriptor tiene un tesoro

Pues claro que sí. Un suscriptor te abre una pequeña puerta de su vida para que te cueles por ella y le cuentes lo que te apetezca.  Y para que no te dé con la puerta en las narices deberás contarle lo que a él le interesa.

Mantener una lista de suscriptores intacta y como el primer día no debería ser tu objetivo, porque no te interesa que te lea todo el mundo, sino únicamente aquellas personas con las que establezcas una buena conexión, da lo mismo si es en el plano cultural o espiritual; si compartís  aficiones, habilidades, experiencias o profesión.

Lo ideal es tener más entradas que salidas en tu lista de correo; pero la realidad es que puede suceder todo lo contrario.  Por eso hoy te explicaré qué puede provocar que se produzca un balance negativo en tu registro de suscriptores.

Como evitar la huida masiva de tus suscriptores

Puede haber muchas causas, pero quiero que te centres en estas que son, a mi juicio, las más importantes y las que más daño hacen a tu lista de correo.

#1- Dar un regalo por suscripción

No digo que esté mal que ofrezcas un obsequio por cada nuevo suscriptor, pero está claro que en los intercambios (dar algo a cambio de algo) las partes no siempre llegan a equipararse.

Yo no soy partidaria de este método, y te diré mis razones.

La relación entre el autor de un blog y su lector debe ser la de dos personas que tienen un nexo de unión: el contenido. Una de ellas vierte en él su conocimiento; la otra absorbe ese conocimiento y/o colabora para enriquecerlo.

Como en toda relación, no debería iniciarse “por interés”, sino por el simple hecho de querer hacer juntos un camino.

Cuando ofreces algo como gancho para atraer, probablemente estés llamando al público equivocado, o a una gran mayoría de personas que todavía no conocen todo lo que puedes ofrecerles y no saben si lo que tienes para ellas les podrá encajar en su vida o su negocio.

Muchos lectores se sienten tentados ante un regalo, que a veces es bastante valioso, sin antes haber establecido una relación más estrecha con el autor del blog. Es por esto que después de un tiempo se dan de baja automáticamente, porque no era el contenido lo que les atrajo, sino el regalo en sí.

Pero, además de esto, piensa un momento… ¿Crees que alguien lee la enorme cantidad de e-books que puede llegar a recibir por suscribirse a las webs de su elección? ¿Es posible abarcar tanta cantidad de información…?

El trabajo de producir toda esa documentación, lo sabemos, acaba siendo inútil la mayoría de las veces. Pero se sigue creando para captar la atención de cuantas más personas mejor; es emplear la filosofía del “primero recoger, después filtrar”.  Si no quieres que el número de suscriptores varíe constantemente como consecuencia de esta táctica, céntrate en ponderar la calidad de tu contenido habitual por encima de un extra fuera de tus publicaciones periódicas.

Si te decides por no emplear un elemento de atracción, muy probablemente tendrás a tu lado a lectores realmente convencidos de unirse a ti, y el número de bajas se reducirá.

Ocúpate de ser lo suficientemente seductor con tus artículos para conquistar la confianza de aquellos lectores que conectan con tu estilo y con todo lo que aportas.

#2- No segmentar lo suficiente

Algunas veces enviarás el post semanal; otras anunciarás el lanzamiento de un webinar o el plazo de inscripción a una nueva edición de tu curso estrella.

Está claro que los motivos para enviar una newsletter son muchos y muy variados.  Pero no todos los integrantes de tu lista están interesados siempre en lo mismo.

Si mandas indiscriminadamente todo a todos, sin tener en cuenta sus preferencias, cometerás un grave error en email marketing, y lo pagarás con una sucesión de bajas.

Reduce todo lo posible el índice de suscriptores disgustados definiendo listas más pequeñas con las que puedas trabajar en objetivos concretos.

#3- Dar un giro a la temática demasiado pronto

Todos los negocios sufren una evolución estructurada y progresiva; los blogs no se quedan atrás de esta dinámica.

Si durante un tiempo tratas una determinada temática o sigues un estilo particular a la hora de abordar tus artículos, lo que conseguirás será una comunidad a la que le guste lo que haces y el modo en que lo cuentas.

Pero si repentinamente cambias y te desprendes de todo aquello que caracterizaba a tus post hasta ese momento, muy probablemente tendrás que acostumbrarte a despedir a un grupo de personas que ya no comulguen con lo que ofreces. La buena noticia es que podrás traer a tu lado a otras que sí se interesen por los nuevos contenidos.

Procura que tu crecimiento sea gradual, que cambie a la par que tus lectores; de esta forma se produce siempre una evolución natural que es bien aceptada. Y tu lista será cada vez más rica y diversa. Con ese panorama tendrás que segmentar bien para individualizar tus envíos al máximo.

#4- Emplear la newsletter para vender indiscriminadamente

Un boletín de noticias puede mutar a propuesta comercial perfectamente, de hecho sucede con bastante frecuencia.

Pero hay quien insiste el 90% de las veces con una determinada oferta, y además lo hace a quien no ha mostrado el mínimo interés en recibirla (ver el punto de la segmentación). Baja asegurada.

El interés desmesurado por convertir una newsletter en una máquina de hacer dinero de forma constante puede acarrear la retirada (y la queja) de buena parte de una lista de suscriptores.

Intenta emplear esta práctica en los casos en los que sea estrictamente necesario (un lanzamiento, por ejemplo), y si tu volumen de productos o servicios es tan elevado que quieres enfocarte únicamente en su venta directa, convierte tu propuesta en una e-commerce y empieza segmentando muy bien tu lista para enviar solo a aquellos clientes y potenciales clientes que te hayan autorizado el envio de comunicaciones puramente comerciales.

#5- Alejarse o acercarse demasiado a la audiencia

Lo que más daño hace a una lista de correo es una estrategia de email marketing mal planteada.

Envíos sin orden alguno (muy espaciados en el tiempo o con una frecuencia exagerada, por ejemplo) repercuten, por un lado, en una identificación confusa de la marca (“¿Quién me escribe…?”) y, por otro, en su reputación  (“Es SPAM…”).

Manten una regularidad.

No hay un mínimo/máximo de envíos estipulados para acertar, ya que cada sitio tiene un ritmo particular que, con el tiempo, es normalizado por sus seguidores. La clave para acertar es que cuando empieces, mantengas una periodicidad y puntualidad más o menos estable en tus entregas de correos.

#6- Terminar escribiendo de cualquier manera solo por enviar la newsletter

Este punto está muy conectado con el anterior, porque si escribes muy a menudo pero envías verdaderas perlas de sabiduría, ten por seguro que tu lista te hará un hueco en su agenda las veces que haga falta.

Otro cosa bien distinta es enviar por el simple hecho de enviar, para que no te “olviden”.

No te olvidarán, es verdad, pero tu recuerdo les quedará como contenido vacío e inútil. Y se borrarán de tu lista.

Un justo equilibrio entre cantidad y calidad es fundamental para estar presente y aportar cada vez información de valor a los lectores.

Aun cuando todo se hace (muy) bien se producen bajas…

Es inevitable, y es importante que cuentes con ello para no amargarte el día cada vez que recibas el aviso de baja de uno de tus suscriptores, o de varios a la vez.

¿Los motivos? Tantos como razones tiene una persona para no seguir vinculada a un blog.

Un día puede tener un arrebato y, ante la avalancha de mensajes diarios, borrarse de todas las listas de correo. En otro momento puede decidir unirse a otro proyecto que esté más en consonancia con sus intereses, etc.

En ninguna de las circunstancias anteriores alguien lo habrá hecho mal. Son variaciones lógicas y que ponen de manifiesto que una lista de suscriptores es un entorno activo y en continua evolución.

¿Y si eres tú quien decide dar de baja a algunos suscriptores?

Ya sé que crear una lista de suscriptores es laborioso, y que mantener un grupo de personas a tu lado es difícil, y hasta heroico.  Pero esto último no puede hacerse a cualquier precio.

Una estrategia de email marketing debe permitirte centrarte en lo que es importante para ti y tu comunidad de lectores; ser útil y eficaz a la gran mayoría de suscriptores.  Por eso, si por cualquier motivo alguno de ellos no interactúa o no se muestra interesado en tu propuesta, no deberías mantenerlo a tu lado.

Las relaciones, de buen acuerdo, también pueden romperse, y los recuerdos serán siempre positivos.

Hay un aspecto importante a tener en cuenta.

Los proveedores de email marketing suelen ofrecer distintas tarifas en función del número de envíos y suscriptores. Tener una lista a punto de alcanzar el límite significa alcanzar la frontera de una cuota de mayor importe. Imagina que de tu lista, una parte estuviera compuesta por personas que ni siquiera abren tus emails o acuden a tu llamada (un webinar, por ejemplo). ¿Para qué pagar por esa cantidad de suscriptores? ¿Para qué enviar un mensaje al aire?

No enviar de más cuando no es necesario es una medida correcta que te ahorrará disgustos al ver las estadísticas de tus newsletters.

Una buena solución es consultar primero a esos suscriptores si siguen interesados en tus correos.  Su respuesta te permitirá realizar una selección adecuada y quedarte con los que estén verdaderamente implicados contigo.

¿Cuál es tu experiencia con tus listas de suscriptores? ¿Qué te funciona, y qué no, para evitar las bajas? Ahora te dejo que me des tu punto de vista.

Un fuerte abrazo y feliz día

signature-web-newsletter

Escribe, comunica, enamora…

Uso de cookies

Hola, te informo de que este sitio web utiliza cookies para que tengas una mejor experiencia de usuario. Si continúas navegando estás dando tu consentimiento para la aceptación de dichos archivos y la política de cookies del sitio. Por favor, pincha el enlace para una mayor información. Si no estás de acuerdo considera cerrar la página. Muchas gracias.

ACEPTAR
Aviso de cookies
error: Lo siento. El contenido está protegido
banner-boletin

¿Has decidido unirte? ¡Genial!

Recibe en tu buzón de correo electrónico los artículos de mi blog, además de contenidos exclusivos SOLO PARA SUSCRIPTORES. Únete a una comunidad entusiasta y decidida a cambiar por completo el modo de comunicarse de manera inteligente y eficiente para emocionar.

He recibido tus datos. Muy pronto tendrás noticias mías. Te doy enormes gracias por tu interés.