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Hoy abordaré la pregunta del millón; esa duda que todos, sin excepción,  hemos tenido alguna vez al iniciarnos en el emocionante proceso de comenzar a crear un blog.

Es algo que me preguntan con insistencia muchas de las personas con las que establezco un primer contacto para colaborar y empezar a generar contenido.  Y es perfectamente comprensible. Si ha de hacerse una inversión (ya sea en tiempo o dinero) al menos que ésta sea beneficiosa y proporcione unos frutos (en visitas, potenciales clientes, ventas, etc.)

La intriga, si cabe, se vuelve un poco preocupación además en quienes empiezan desde cero y no están muy familiarizados con el entorno.

Generalmente nos preguntamos:

 

¿Publicar todos los días es lo correcto/adecuado?
¿Una o dos veces por semana me hará visible también?
¿Publicar mucho me puede posicionar muy rápido?
Si escribo con relativa poca frecuencia mis lectores y Google se olvidarán de mí, ¿verdad?

 

¿Cuáles son las respuestas a todas estas interrogantes? ¿Hay un número de publicaciones que asegure unos buenos resultados, en términos de posicionamiento/visitantes/ventas?

 

RESOLVIENDO DUDAS EXISTENCIALES DE TU BLOG

 

En los casi once años que llevo utilizando la red con objeto de generar contenido he visto de todo y he podido trabajar prácticamente con cualquiera de las modalidades posibles. Al mismo tiempo, esto me ha permitido valorar las distintas posibilidades que cada fórmula presenta en función de diferentes condicionantes (temática, público objetivo, sector, etc.)

Por la red podremos encontrar desde granjas de blogs que publican a destajo todos los días (varios artículos de distintos autores dentro de un mismo blog, por ejemplo) hasta blogs personales que por su propia naturaleza están fuera de toda subordinación y en los que sus administradores crean contenidos determinados por la propia inspiración del momento.

También es habitual encontrarse con blogs (tanto particulares como corporativos) que prefieren imponerse un límite de artículos,  mínimo y máximo, a la semana para así mantener un ritmo constante y acostumbrar a sus lectores a noticias publicadas de forma regular.

Por otro lado, nos es difícil toparse con blogs de pequeños negocios cuyos propietarios han comenzado su andadura tomándose este asunto muy tranquilamente y sin agobios, sencillamente porque ya hay bastantes asuntos que atender a la hora de lanzar una idea al mercado.

Que hay de todo, sí. Todos los planteamientos son válidos y cada decisión es perfectamente admisible. Hay muchas fórmulas posibles dentro de la gestión de publicaciones de un blog, y estoy segura de que muchos de los sitios que visitas regularmente siguen estos u otros comportamientos.

Ahora soy yo la que te pregunto, por si ya vas cogiendo un poco de onda: ¿Cuál de los casos que te he expuesto arriba estaría automáticamente abocado al fracaso, o destinado al éxito, porque hace lo que se considera incorrecto (o correcto) en lo que a frecuencia de publicación de contenidos se refiere? ¿Cuál de los casos aplica el patrón adecuado para no equivocarse? ¿Lo mucho es necesario? ¿Lo poco es más recomendable?

Partiendo del factor en el que nos basamos: la frecuencia en lanzar contenido, todos los supuestos (publicaciones frecuentes o más espaciadas en el tiempo) pueden triunfar o estrellarse, porque la cantidad no es el factor determinante (en la inmensa mayoría de las veces al menos).

Lo vas pillando, ¿verdad?

Aun así, quiero profundizar en las claves del porqué del asunto para que lo tengas mucho más claro a partir de ahora. Y lo haré partiendo del ejemplo de los blogs que visitas y que lees frecuentemente y en los que sueles participar activamente con tus comentarios.

Si visitas esos blogs es porque el contenido que te brindan te interesa especialmente, por cualquier motivo. Tal vez traten sobre marketing y ventas, monetización de blogs, tendencias de moda, recetas de cocina o educación de los hijos.  El ritmo de sus publicaciones seguro que no es relevante para ti, lo que verdaderamente te interesa es que tú resuelves una duda o cubres una necesidad cuando escriben un nuevo artículo y tú acudes a leerlo.

Un blog debe aportar algo nuevo y diferente cada vez,  y ha de hacerlo de un modo que se acerque a las necesidades de sus lectores.

Sí, debe ser cercano, y convertirse en (si me apuras) necesario.

Y lo que determina que un blog funcione bien (y por «funcionar» entendemos un buen número de lectores asiduos y participativos, que no solo comentan sino que también comparten en sus redes lo que leen, lo que aumenta progresivamente la visibilidad del sitio) es, muy por encima de la cantidad, la calidad de sus contenidos.

También tengo que matizar que, sobre todo al principio de la andadura, publicar muy a menudo puede ser frustrante y acelerar el momento de sentirse desmotivado. Con pocas posibilidades de ser localizado todavía por los buscadores, un trabajo como el de escribir con bastante frecuencia puede ser un error importante.

Y ahora prosigo con la importancia de prestar atención a la calidad antes que a la cantidad.

Si te afanas por publicar todos los días algo que no conecta con tu audiencia, entonces tu blog terminará pasando desapercibido por completo. Tal vez tengas visitas, pero éstas se irán conforme lleguen y echen un primer vistazo a lo que hay publicado, viendo enseguida que no es de su interés.

Esta es una situación que ningún blogger quiere para sí mismo, y se llama porcentaje elevado de tasa de rebote. En la tasa de rebote influyen, obviamente, muchos factores, pero la mala calidad de los contenidos juega un papel importante  ya que no será capaz de retener a las visitas.

Por el contrario, si publicas «tan solo» una vez por semana  pero lo haces generando noticias con gancho tendrás a tus lectores esperando ansiosos una nueva entrada. Si a esto le sumas un mínimo de labor de SEO para posicionarte bien,  y si eres capaz de conseguir una lista de suscriptores importante, puedes estar tranquilo/a que tu bitácora será el objetivo de un buen número de seguidores satisfechos y, sobre todo, agradecidos. Y de que esa cifra irá creciendo con el tiempo.

Seguir siempre esta misma línea (un buen contenido para tu audiencia/público objetivo) te proporcionará un crecimiento exponencial, y no habrá hecho falta que te exprimas excesivamente la cabeza buscando todos los días algo que contar en tus artículos tan solo por el hecho de publicar y rellenar espacio.

¿Entiendes ahora por qué te comentaba antes que cualquiera de los anteriores ejemplos podría tener éxito, o no tenerlo?, porque todo depende de cómo seas capaz de enfocar tus textos. Aquí el copywriting puede ayudarte mucho.

Y te diré más. Cada vez que quieras publicar un nuevo artículo piensa y aplica siempre tres reglas que te facilitarán enormemente la vida de blogger:

 

Qué, cómo y para quién

 

Debes entender que si te mantienes fiel a un estilo y un modo de contar las cosas congregarás a una audiencia que estará ahí siempre por ti.

Esto no quiere decir que un día determinado no puedas tener un lapsus y crear un artículo menos interesante; eso sucede, y no debes amargarte la vida por ello, porque el recorrido está ahí para algo y es lo que se valora.

Además, de igual forma que tendrás días menos buenos llegarán otros en los que tus artículos se saldrán de lo estupendo y alcanzarán lo extraordinario. Esos contenidos tendrán un peso relevante en tu popularidad y serán los que generen un mayor flujo de visitas e incrementarán el número de suscripciones.

Si somos capaces de crear contenido de calidad y de publicarlo muy a menudo, genial. Todo vendrá rodado, el posicionamiento podrá llegar antes, y nuestra reputación podrá crecer también más rápido.  Pero, cuidado, no te quemes. La sensación de «No me da la vida con el blog» es muy típica de personas que han empezado marcándose unos objetivos irrealizables en el medio plazo.

Mejor que te centres en lo que puedes abarcar, y esforzarte en hacerlo bien.

Poco, pero bueno, siempre acaba siendo más y mejor.

Aplica la fórmula que mejor se adapte a tus circunstancias (tiempo, economía, estímulo creativo, etc.) y ponla en marcha en tu blog, desde el principio. Después utiliza los medios que la tecnología moderna te brinda (redes sociales, otros blogs, foros, etc.) para ir introduciéndote en la red y también en el nicho de tu especialidad, creando comunidades de usuarios interesados por tus contenidos y productos/servicios.

Si tienes cualquier duda sabes que puedes contactar conmigo, y si quieres aportar algo más al respecto nos leemos en los comentarios, ¿te parece? Te estoy esperando con los brazos abiertos 🙂

Que tengas un feliz día

¡Besos y abrazos!

Hola, soy Carmen y estoy al frente de este blog.

Cambié la comunicación corporativa en una multinacional por el 2.0, más concretamente por el marketing de contenidos y la escritura creativa. Soy freelance desde 2004.

Después de más de diez años escribiendo para otros, en el 2015 decidí crear mi propio espacio para llegar a mucho más público. En él vuelco mi experiencia y conocimientos sobre  posicionamiento de marca, estrategias de venta, marketing de contenidos y copywriting.

Hoy he creado un modelo de negocio que me hace feliz y que no cambio por nada.

Me gusta rodearme de personas con inquietudes emprendedoras, de las que aprendo cada día; admiro las mentes creativas; me encanta el pan recién hecho y la tortilla de patatas. Hablo más que escribo 🙂

¡Gracias por leerme!

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