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En la vida a menudo nos detenemos a pensar y analizar el porqué hemos cometido algunos errores, y siempre, o casi siempre, llegamos a la misma conclusión: la inexperiencia, o haber seguido algún consejo equivocado (o en el momento menos oportuno), subyacen como causas de la toma de decisiones poco acertadas.

Esta situación podemos extrapolarla perfectamente al mundo del blog

Muchas veces sabemos que no vamos por el camino correcto porque comprobamos que nuestros planes se han trastocado de algún modo. Y, de nuevo, la falta de veteranía, o haber seguido prácticas que -en teoría- parecen funcionar en otros muchos blogs, nos llevan a decidir de manera equivocada.

Cuando el blogger comprueba cierto nivel de desacierto en su estrategia tiende a desanimarse y, en muchos casos, decide abandonar su proyecto de blogging por no creer en su utilidad, pero ha de saber que equivocarse es uno de los pilares para evolucionar hacia lo que cada persona cree que es adecuado para sus necesidades.

Lo importante es detectar lo que conviene en cada caso y saber que el principal error es no seguir adelante.

Seas o no novato/a en la blogosfera, con la entrada de hoy espero poder ayudarte a evitar o subsanar esos errores que en ocasiones pueden llevarnos a fallar y preguntarnos el porqué de tal fracaso, o conducirnos por la vía rápida a renunciar al deseo de crear un blog útil y valioso.

 

Los grandes errores que todo blogger debería evitar

 

#1 Centrarse únicamente en el diseño

 

Un buen blog lo es porque su administrador cuida hasta el mínimo detalle y aplica sus esfuerzos en varios frentes.

Bien que el aspecto visual es lo primero que capta la atención del visitante, lo que seduce y deleita,  y lo primero en lo que habitualmente se destina una inversión, en tiempo y dinero, pero si el resto no acompaña quedará tan solo en un bonito escaparate. Su utilidad quedará reducida a cero.

En un blog es imprescindible que se conjuguen un diseño limpio y sencillo con la necesaria funcionalidad para captar la atención y aumentar el tiempo de permanencia.

 

#2 Pensar que el buen contenido, por sí solo, atraerá lectores

 

El buen contenido creará una comunidad fiel siempre y cuando cada uno de nosotros ejerzamos como el mejor community manager de nuestro blog.

Para ello, tendremos que ser capaces de tomar decisiones creativas para estimular a una audiencia saturada de información. Nos tocará mover los titulares por redes sociales,  ser proactivos y no desistir.

Habrá que labrarse un camino primero para recoger después el resultado de ese trabajo.

 

#3 Descuidar el SEO por completo

 

Hay quien piensa, igualmente, que tan solo con buenos artículos va a ganarse el cariño de Google.

Pues NO.

Google nos va a pedir que trabajemos en ello, aunque solo sea un poquito. Manejar un SEO, a nivel profesional al menos, puede llevarnos mucho tiempo porque es una disciplina de largo recorrido; pero aplicar lo más básico del trabajo de posicionamiento es primordial y puede aprenderse con relativa rapidez.  Es más, cantidad de blogs manejados por supuestos expertos en SEO envidian a otros muchos que emplean menos tácticas pero que van a la base del asunto, así que no hay que obsesionarse pero tampoco relajarse pensando que eso es para otros.

Si te acostumbras, desde un principio, a elaborar tus contenidos con cierta estructura para el posicionamiento podrás empezar a ver resultados (visitas procedentes de los resultados de búsqueda orgánicos) mucho antes, lo que te motivará e ilusionará para continuar; y si tu blog está enfocado para negocio imagínate lo que puede beneficiarte en cuanto a captación de nuevos clientes.

 

#4 O abusar del trabajo de SEO

 

Aquí el caso contrario: bloggers que se obsesionan con palabras clave, negritas o enlaces entrantes para seducir al buscador y que crean con toda esta batería de recursos textos repletos de expresiones incoherentes, postizas y encorsetadas que consiguen que se pierda todo el sentido de la naturalidad.

Google está preparado para detectar qué casos reproducen un mal trabajo de SEO y cuáles se merecen subir a los primeros escalones del podio, así que más vale no jugársela mucho en este aspecto.  La prudencia aquí también tiene un papel fundamental.

Google premia la constancia y la estrategia de contenido coherente y de calidad.

 

#5 Escribir mucho

 

Sí, has leído bien, pero esto tiene matices.

Cuando empezamos con un blog debemos prepararnos para una larga (a veces muy larga) temporada de soledad; no obtendremos en mucho tiempo el favor de los motores de búsqueda, y por ello no habrá una cifra de visitas importante, y mucho menos comentarios.  Así que, sabiendo esto, resulta lógico asignarse un plan de publicaciones asumible pero -sobre todo- moderado, que no nos lleve directamente al abandono por desánimo y extenuación.

Es normal sentir mucha inspiración al comienzo, que las ideas fluyan sin parar, y querer publicar todo lo que nos pase por la cabeza, pero todo ese esfuerzo del inicio puede pasar factura. Mejor dosificar las ideas, no solo porque no tendría sentido volcar todas a la vez dada esa escasa visibilidad temporal, sino también porque vendrán épocas de sequía creativa en las que necesitaremos disponer de recursos suficientes para no decepcionarnos.

Bien gestionado, un blog puede vivir un crecimiento sostenido y regular, pero se ha de ser consciente de que su visibilidad se conseguirá de manera natural y gradual.

Este punto nos lleva al siguiente de manera directa

 

#6 No armarse de paciencia, no ser constante

 

La paciencia y la constancia son cualidades que, si no se poseen, van a imposibilitar mucho el desarrollo normal y el crecimiento ininterrumpido de un blog.

El blogging es siempre un proyecto a largo plazo, donde los (buenos) frutos se recogen siempre tras un período mínimo de trabajo en el que han predominado los principios de confianza y perseverancia en el proyecto.

Ve poco a poco y comprueba cómo va evolucionando tu blog
Añade mejoras por el camino
Aprende a potenciar todas sus utilidades
Corrige lo mejorable y,
sobre todo,
disfruta de la experiencia.

 

#7 Descuidar la comunidad en torno al blog

 

Todos hemos visitado alguna vez un blog estupendo que -sin embargo- muestra en solitario su extraordinario trabajo de documentación y conocimientos.

¿El motivo? Su administrador/a se ha dedicado en cuerpo y alma a ofrecer una información interesante pero ha descuidado algo tan fundamental como su comunidad de lectores.

¿Cómo evitar que suceda algo así?

  • Facilitando la apertura de comentarios en los artículos.

A veces se siguen medidas demasiado estrictas con objeto de evitar el incremento indiscriminado de mensajes basura. El método más frecuente es el Captcha, que obliga a introducir una secuencia de palabras y números con objeto de distinguir entre un spambot y un humano. Pero con frecuencia supone una importante barrera para el comentario, pues plantea un serio inconveniente, por ejemplo, a personas con deficiencias auditivas, además de una pérdida de tiempo al tener que descifrar en ocasiones la cadena que se muestra al lector.

Por estos, y por otros motivos, hay muchas personas reacias a participar de los comentarios de un blog por el hecho de tener que pasar antes por un Captcha caprichoso y complejo. Para abrir la posibilidad al debate es bueno que se implementen prácticas a nivel interno en lugar de usar este tipo de soluciones automatizadas; se puede optar por la moderación previa a la publicación, permitir comentarios únicamente a los usuarios registrados, utilizar algún software para comentarios que posea un buen filtro para el correo no deseado, etc.

  • Invitando a la participación.

Cuando muestras a tus lectores tu deseo de que aporten diferentes puntos de vista de tus artículos estás fomentando, facilitando y aumentando las posibilidades de que participen; en resumen, estás ayudando a que te ayuden. Prueba a cambiar tu estrategia y verás la diferencia.

  • Interviniendo en los comentarios.

Si el blogger no responde a sus lectores tiene el billete directo a la estación del olvido. Es importante participar e involucrarse, y no precisamente con un simple “gracias por comentar”, sino dedicando un mínimo de tiempo a las personas que han decidido aportar su punto de vista con una opinión bien elaborada, que aporta datos complementarios y enriquece el artículo.  No descuidar este aspecto es vital para contar con el apoyo de la audiencia y seguir aportando contenido al sitio con ilusión.

 

#8 No participar en otros blogs

 

Muchas veces, para recibir la visita y las opiniones de otros lectores en nuestro propio blog es importante comenzar la cadena. Si queremos darnos a conocer no debemos descuidar la labor de relaciones públicas para crear vínculos duraderos con una audiencia interesada en nuestros contenidos.

Es un trabajo de comunicación que también puede englobarse en nuestras acciones de marketing encaminadas a mejorar la visibilidad y reputación de nuestro blog.

 

#9 No aportar contenidos de valor para la audiencia

 

Al frente de nuestro blog debemos formularnos las siguientes preguntas:

– ¿Estamos resolviendo necesidades con nuestros contenidos?

– ¿Estamos ayudando a responder dudas frecuentes y adelantándonos a las preguntas que puedan tener nuestros lectores/clientes?

– ¿Estamos ofreciendo una buena base de conocimientos perdurable y abierta al cambio?

Si somos capaces de responder afirmativamente a alguna de estas cuestiones estamos en el camino correcto. En el caso contrario deberíamos identificar las necesidades de nuestro público objetivo y replantearnos nuestra estrategia.

 

#10 Pensar en el dinero como único requisito para poner en marcha un blog

 

La agencia de publicidad Young & Rubicam creó en los años noventa el famoso eslogan de Pirelli que todavía perdura en nuestros días:

 

“La potencia sin control no sirve de nada”

 

Afanarse en gastar, por pensar que únicamente con dinero se puede crear un blog efectivo, es un enorme error, pero mucho más estéril es no saber destinar la inversión a lo que de verdad puede servir para lanzar un blog realmente práctico.

No cabe duda de que montar un blog en un hosting propio, con una plantilla profesional que permita modificarla al gusto personal y un diseño que represente plenamente la marca que se desea promocionar es la mejor opción, sobre todo si el blog se destina a una actividad profesional; pero todo esto puede suponer un coste elevado que podríamos destinar a otras partidas y, muy importante, puede resultar un gasto inútil si acabamos de empezar y todavía no tenemos muy definida nuestra línea de negocio (imagen corporativa, nicho de mercado, etc.) o si no estamos muy familiarizados con el blogging todavía.

En cualquiera de las dos situaciones anteriores, si comenzamos gastando a lo loco en algún momento caeremos en el fallo y nos daremos cuenta de que tendremos que replantearnos una nueva inversión tras consolidar un poco el proyecto.

Hay blogs corporativos en Blogger o WordPress.com, por ejemplo, que durante un tiempo cumplen perfectamente su misión y representan fielmente la filosofía del negocio; y tienen su tirón porque están creados con mimo, respetando un mínimo de personalización, con un trabajo de SEO correcto,  unos contenidos que aportan valor y una comunidad de lectores bien atendida.

Contando con el suficiente presupuesto puede conseguirse un blog con una imagen muy profesional, pero han de tenerse muy claros los objetivos y dosificar el gasto mientras tanto o, de lo contrario, puede resultar una inversión inútil.

Creo que estos puntos representan los errores más comunes a los que, muchas veces, los bloggers nos tenemos que enfrentar de cara.  ¿Conoces otra situación que hayas vivido en primera persona? ¿Has aprendido de la experiencia lo que no debes hacer? ¿De qué exactamente? Cuéntamelo en los comentarios y lo vemos juntos 🙂

Feliz martes.

¡Besos y abrazos!

Hola, soy Carmen y estoy al frente de este blog.

Cambié la comunicación corporativa en una multinacional por el 2.0, más concretamente por el marketing de contenidos y la escritura creativa. Soy freelance desde 2004.

Después de más de diez años escribiendo para otros, en el 2015 decidí crear mi propio espacio para llegar a mucho más público. En él vuelco mi experiencia y conocimientos sobre posicionamiento de marca, estrategias de venta, marketing de contenidos y copywriting.

Hoy he creado un modelo de negocio que me hace feliz y que no cambio por nada.

Me gusta rodearme de personas con inquietudes emprendedoras, de las que aprendo cada día; admiro las mentes creativas; me encanta el pan recién hecho y la tortilla de patatas. Hablo más que escribo 🙂

¡Gracias por leerme!

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