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Es una pregunta reiterativa en el campo del blogging: “¿Marketing de contenidos o Copywriting?”

Hoy vamos a arrojar un poco de luz en este tema, definiendo bien ambas técnicas, aclarando sus diferencias y poniendo de relieve sus semejanzas.

El  marketing de contenidos y el copywriting son estrategias pensadas:

  • Para vender más y mejor
  • Para atraer más tráfico especializado
  • Para mejorar la visibilidad y la imagen de marca
  • Para que los contenidos de un espacio cualquiera en internet sean realmente instructivos, informativos, atrayentes y atractivos.

Los dos métodos sirven para mucho en hoy en día; ninguno de ellos puede descartarse. Por tanto, es lógico pensar que la incertidumbre por conocer exactamente cuál de los dos puede funcionar mejor para una estrategia concreta se genere a menudo.

Para eso precisamente escribo el post de hoy.

Hace tiempo que lo tenía perdido entre borradores y creo que es el momento idóneo para sacarlo a la luz y ayudarte a escoger, y hacerlo bien. Aclarar dudas es la mejor manera de ser conscientes de la utilidad e importancia de las herramientas que estamos utilizando para hacernos de un espacio útil en la red.

Empecemos conociendo qué son el marketing de contenidos y el copywriting, y en qué pueden diferenciarse para definir exactamente su objetivo final, para qué pueden servirnos.

 

Marketing de contenidos: qué es y para qué sirve

 

Pongamos un ejemplo para verlo reflejado mucho mejor.

Has creado un blog  (lo que quiere decir que tienes un gran dominio de una temática concreta y te has decidido a escribir sobre ella con cierta regularidad) y quieres que tu visibilidad en internet aumente exponencialmente.

Has sabido definir, además, tu audiencia y lo que buscas es una buena interacción con ella para encontrar el eje o sector específico sobre el que enfocarte.

¿Qué haces?

Te preocupas, en cada entrada, de ir creando un contenido acorde a tu público objetivo. Te vas fijando en sus intereses y escribes sobre ellos, con un lenguaje cercano, de tú a tú.

Empleas, además,  una buena estrategia de SEO,  pero cuidando bien cómo la integras porque no quieres que tus textos parezcan forzados y demasiado artificiales. Añades con ello un plus a tus textos, pero haciendo uso de la lógica y siendo consciente de que lo bien hecho, sin preocuparse en exceso de reglas matemáticas concretas,  perdura. ¡Qué narices!, escribes para personas, no para un algoritmo.

A este respecto, lo que haces es del todo correcto.  Y debes hacerlo siempre así.

¿Qué ocurre si mañana, por ejemplo, a Google se le antoja cambiar todo lo que hasta ahora estaba en línea con su algoritmo? Pues que ya tenemos abierto el melón…

Toda tu estrategia, milimétricamente creada para adaptarse a unas directrices muy concretas, se iría directamente por el desagüe y te quejarías amargamente de que has bajado (muchos) puestos en el posicionamiento orgánico.

Hay que trabajar acorde a unas determinadas reglas (no salirse al menos mucho de una guía central), pero en base siempre a un contenido de calidad y conectado con las necesidades de un público concreto.  De este modo, será poco probable que nos estemos desviando mucho de la ruta marcada (Google no penalizará los buenos contenidos, otra cosa es que quiera añadir otro elemento más a la lista).

Por otro lado, la buena cartera de clientes/lectores que nos hemos ido ganando por el camino mitigará un poco la posible pérdida de visibilidad, creando un buen colchón frente a nuevas y caprichosas reglas de posicionamiento.

Bien, que me desvío del tema y esto hoy no va de SEO puro y duro…

En tus artículos creas un vínculo con tu audiencia, porque sabes despertar su interés. Tus entradas están perfectamente documentadas, dominas bien la temática en la que te basas; tu sector está bien definido con los textos que publicas.

Animas a crear un hilo de comentarios que enriquece mucho más cada una de tus aportaciones. Tus propios lectores ayudan, compartiendo los contenidos en sus propios perfiles; a través de ese espacio tú les ofreces la oportunidad de ser visibles también, y con todo ello se crea una valiosa sinergia que consigue trabajar a favor de promocionar tu sitio e impulsar tu actividad.

¿Cuál es la consecuencia directa de estas acciones? Creces como negocio, te vas convirtiendo en un buen modelo a seguir y consigues ampliar el valor de tu marca.

El marketing de contenidos, que es exactamente lo que estás poniendo en práctica,  debería ser la máxima en cada sitio de internet.

Atrás quedaron los blogs repletos de artículos con textos de relleno (escribir por escribir, solo por crear la sensación de cantidad), faltos de personalidad, fríos y deshumanizados,  enfocados principalmente en aparecer descritos en la primera página de resultados del buscador, únicamente para justificar la (a veces cuantiosa) inversión de los patrocinadores.

Si ya lo llevas a cabo puedes estar tranquilo/a de que vas por el buen camino y te aseguro que llegará a dar sus frutos.

 

copywriting

 

Copywriting: qué es y para qué sirve

En tu blog, tu página web, tu tienda online, tus textos de llamada a la acción, tus landing pages, campañas de marketing en Google Adwords, etc., aunque ya empleas un marketing de contenidos cuidado, bien tratado y favorecedor de tu actividad, buscas ir un paso más allá y, además de resultar creíble, quieres mostrarte convincente y persuasivo sin parecerlo.

Por este motivo no buscas un lenguaje publicitario agresivo, no necesitas englobar tus argumentos bajo la expresión «¡Compra!» cada dos por tres; no te interesa ser tan directo; no quieres incomodar, intimidar ni forzar.

No es esa la línea de trabajo que te has propuesto seguir, porque tú necesitas crear confianza e ilusionar.

La opción adecuada es llevar a tu potencial cliente de la mano hacia tu producto o servicio; tienes que guiarle, mostrarle, seducirle, convencerle a sabiendas de que no va a arrepentirse.

La decisión la toma él, pero eres tú quien lo ha argumentado tal y como él necesitaba porque has sabido brindarle beneficios por el camino.

El proceso no se convierte en una venta sin más, es toda una experiencia de compra llevada por el deseo y el convencimiento de que las emociones son las protagonistas.

El copywriting se encarga de demostrar de que, además de prácticos y útiles,  los productos y servicios que adquirimos en el día a día están pensados para hacernos mucho más felices, porque saben estar cerca de nuestras necesidades. Empatizan más con nuestra realidad, parecen pensados para cada uno de nosotros y no para la generalidad.

El cliente no se convierte en el objetivo principal, como si de una cifra de ventas se tratara;  no es esa la percepción que éste se lleva de nosotros. El cliente se siente parte orgullosa del desarrollo y la evolución de un producto, pues éste ha crecido a su lado.  Y en base a esa confianza nos devuelve más, mucho más.

Con el copywriting se reducen las compras mecánicas e irreflexivas, las que más porcentaje de insatisfacción provocan, y se impulsan las adquisiciones conscientes y argumentadas. Con este método, los razonamientos son siempre elocuentes y tremendamente seductores.

 

Marcando las diferencias y los puntos en común

 

El marketing de contenidos es veraz, técnico y didáctico. El copywriting es la evolución de un lenguaje publicitario hacia una comunicación más emocional, pulida y esmerada.

El copywriting está enfocado más a la venta; busca crear un vínculo todavía más estrecho, cerrar un acuerdo, llegar a un trato justo y beneficioso para ambas partes. Por este motivo, se emplea cada vez más en los reclamos y ventanas emergentes que invitan a suscribirse por e-mail: yo te entrego mi dirección de correo y recibo algo a cambio.

El estilo empleado en el copywriting define hábilmente ventajas asociadas a productos y a las emociones que éstos son capaces de crear en sus destinatarios.

» Marketing de contenidos:

Interesa, instruye e informa; es  capaz de atraer a una comunidad. Mejora la imagen de marca y crea una buena red de evangelizadores. Está pensado para obtener textos consistentes, atemporales en su mayoría, y perdurables

» Copywriting:

Apela a las emociones, seduce y convence; estimula una acción concreta; mejora la experiencia de compra y convierte a visitantes/lectores en clientes fieles.

Ambos métodos deben ser capaces de definirnos como una propuesta de negocio honesta, clara y cercana.  Los dos se crean empleando un lenguaje transparente, afable y afín a unos intereses concretos; ambos utilizan un estilo capaz de comunicar a personas con personas.

 

Entonces, ¿cuál es más adecuado para mí? ¿Puedo utilizar ambos?

 

Cada uno de ellos tiene una aplicación más específica como hemos visto, pero no se «riñen» ni compiten entre sí, más bien se complementan a la perfección. Nadie quita que puedas emplearlos como más y mejor te convenga en cada momento; no obstante, suelen tener áreas y zonas mejor definidas donde pueden trabajar mejor.

 

Dónde emplear el marketing de contenidos

Puedes (y debes) emplear el marketing de contenidos muy hábilmente en tus:

  • Artículos
  • Long tails
  • Palabras clave
  • Etiquetas
  • Títulos y subtítulos
  • Direcciones web (URL) de páginas y entradas
  • Categorías
  • En la configuración de tu plugin de SEO
  • En tu nombre de dominio
  • Etc.

Y un copywriting efectivo en elementos web, documentos y secciones tales como:

  • Página «Sobre mí» o «Quiénes somos»
  • Cajas de información sobre el autor de cada artículo
  • Página «A qué me dedico»
  • Descripciones (ficha) de productos en tiendas online
  • Anuncios en Google Adwords
  • Una landing page
  • Ventanas emergentes y widgets de suscripción
  • Newsletters centradas en mostrar una propuesta determinada, para hacerla irresistible
  • Cartas de presentación y currículums
  • Intervenciones en Twitter y Facebook
  • Perfiles en LinkedIn
  • Banners
  • Un eslogan o lema de campaña
  • Etc.

Verdaderamente, marketing de contenidos y copywriting pueden utilizarse allí donde les veamos potencial.

Cualquier zona de nuestro sitio, por extraña que pueda parecernos, es susceptible de atraer a un nuevo lector o un cliente más.  Cada apartado puede convertirse en una buena llamada a la acción y trabajar para nosotros a tiempo completo.

Siendo buenos estrategas podremos situar nuestro blog como un espacio de referencia y cumplir (incluso sobrepasar) los objetivos que nos habíamos propuesto. No olvides que tanto marketing de contenidos como copywriting son los elementos diferenciadores de las marcas dentro de la ingente cantidad de impactos publicitarios que el usuario percibe a diario, así que aprovéchalos al máximo.

Ponlos en práctica y me cuentas. Vas a ver un cambio sustancial y positivo.

¿Conocías el marketing de contenidos y el copywriting? ¿Los integras en tu blog/web? ¿Has notado mejor respuesta por parte de tus visitantes? Cuéntamelo y lo vemos 🙂

¡Feliz día!

Besos y abrazos

Hola, soy Carmen y estoy al frente de este blog.

Cambié la comunicación corporativa en una multinacional por el 2.0, más concretamente por el marketing de contenidos y la escritura creativa. Soy freelance desde 2004.

Después de más de diez años escribiendo para otros, en el 2015 decidí crear mi propio espacio para llegar a mucho más público. En él vuelco mi experiencia y conocimientos sobre posicionamiento de marca, estrategias de venta, marketing de contenidos y copywriting.

Hoy he creado un modelo de negocio que me hace feliz y que no cambio por nada.

Me gusta rodearme de personas con inquietudes emprendedoras, de las que aprendo cada día; admiro las mentes creativas; me encanta el pan recién hecho y la tortilla de patatas. Hablo más que escribo 🙂

¡Gracias por leerme!

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