Seleccionar página

Voluntad de hierro, autodisciplina, perseverancia, esfuerzo, optimismo, etc. Muchas son las condiciones que se imponen al profesional independiente, pero está claro que no todo es tan oscuro y desalentador y que -para las personas idóneas- adoptar la fórmula del autoempleo resulta ser una alternativa más acertada que la del trabajo por cuenta ajena.

Si ahora mismo estás dudando sobre la posibilidad de convertirte en freelance, si de momento conoces bien todos los frentes en los que deberás pelear, quizá te convenga conocer que hay aspectos favorables que serán tus aliados y que, muy probablemente, pesarán más que los inconvenientes.

 

Ventajas de ser freelance

 

Eres una persona disciplinada, resuelta, organizada, proactiva y con una gran capacidad para la autogestión;  tienes muy clara una idea de negocio y quieres llevarla a la práctica sin colaboración de terceros;   sabes de sobra que nadie te regalará nada y que tampoco habrá nadie que amortigüe tus caídas. Si además de esto toda tu situación laboral pide a gritos un cambio de 180 grados, tal vez te tiente la idea de ser el gestor de tu propio negocio.

Con todas las opiniones que intentarán parar en seco tus aspiraciones deberás confrontar las ventajas que supone ganar dinero por hacer lo que te apasiona, planteando tú mismo/a la estrategia a seguir, llevando el timón de tu propio barco.

Y cuando encuentres el lado por el que se inclina la balanza podrás iniciar tu andadura, o continuar con lo que ya tenías, con una mayor convicción.  Yo lo que voy a exponer hoy es lo que, a mi humilde entender, supone no estar atado más que al propio sentido común y la responsabilidad de llevar adelante un negocio, siempre que a estas habilidades se sume una capacidad notable para el autogobierno.

 

#1 Despegue profesional

 

Hay personas con una gran experiencia y conocimientos, con mucho por demostrar,  que sencillamente ya no avanzan en su trabajo actual porque desde ahí no les promocionan ni valoran.

Comenzar a trabajar por cuenta propia puede ser la mejor elección para estos profesionales, pues a partir de ese momento sentirán que controlan y deciden su crecimiento laboral sin depender de la voluntad o el criterio de otros.

 

#2 Tu propia cartera de clientes

 

A partir de comenzar a trabajar como freelance podrás escoger tu público objetivo sin necesidad de que te lo asigne otra persona. Sabrás siempre los encargos que asumes, de quién y en qué condiciones, decidiendo además el tiempo que les dedicas y lo que vas a obtener de beneficio por tu trabajo.

Por cuenta ajena se quedan siempre con un buen pellizco de tu talento, ya que pocas veces podrán ponerle el precio justo. Este aspecto es el que lleva a muchas personas a emprender su camino en solitario.

 

#3 Control absoluto de tus funciones

 

Podrás encargarte de tus propias finanzas, redes sociales, blog corporativo o del departamento de atención al cliente; podrás hacer todo tú mismo o delegar, pero siempre llevarás la voz cantante, tendrás el control absoluto de tus funciones y cometidos. Esta ventaja la agradecen especialmente las personas que, además de muy organizadas, son muy independientes.

 

#4 Gestión del tiempo

 

Organizar tu propio calendario laboral tiene beneficios añadidos, como el de diseñar tus jornadas de trabajo y ratos de ocio de forma flexible, como mejor se adapte a tus intereses y necesidades.

Terminar todos los días antes para hacer deporte, tomarte una mañana libre para ir de compras o  alargar un fin de semana en la playa, por poner unos pocos ejemplos, son lujos que de otra forma no te podrías permitir. Esa es la pequeña-gran recompensa por la carga de responsabilidad que se asume al ser independiente, y hay que saber verla.

 

#5 Seguir formándote

 

Un buen profesional sabe que debe actualizar sus conocimientos a los requerimientos del mercado, y también es consciente de que en la mayoría de las empresas no existe una postura favorable al hecho de ofrecer una formación continua de los trabajadores para mejorar sus aptitudes.

¿Por qué sigue ocurriendo todavía en muchas empresas? Suelen enfocarlo como una pérdida económica provocada por la reducción de las horas de trabajo en períodos de formación, pero lo que desconocen es que la preparación está siempre planteada para que comporte una mayor productividad en el corto y medio plazo.

Por otro lado, estas empresas también consideran la formación como un gasto y no como una inversión que les llevará a contar con un capital humano más competitivo.

Siendo freelance podrás seguir ampliando tu formación a tu ritmo y del modo en que consideres puede orientarte laboral y profesionalmente y conseguir redefinir tu carrera.

 

#6 Tocar otros palos de la baraja

 

Precisamente seguir adquiriendo conocimientos te va a permitir no solo dominar mejor tu especialidad sino también conseguir dedicarte a otras áreas que estén directamente relacionadas con tu actividad principal.

Por ejemplo, un profesional que domine el entorno del diseño gráfico e imagen corporativa y también el diseño web tendrá muchas más posibilidades que aquel que únicamente se limite a tan solo un área del diseño.  El primero podrá ofrecer un producto muy completo a sus clientes, además de un ahorro económico al evitarles contratar dos servicios independientes.

 

#7 Sin límite de ganancias

 

Desde tu círculo más cercano te dirán que la situación económica actual no es el mejor escenario para arriesgarse a depender de unos ingresos imprecisos e inciertos, que no se sabe si llegarán; y desde luego es una opinión a tener en cuenta si empezamos como autónomos sin un plan de negocio bien definido, sin la mentalidad de que necesitaremos dedicarle mucho trabajo y añadirle a todo ese cóctel algo más que ilusión.

Pero si todos esos ingredientes los tenemos, quizá lo injusto sería esperar cobrar cada mes lo mismo (y quizá muy poco, teniendo en cuenta los salarios de hoy en día) sabiendo que podríamos obtener mucho más por una excelente reputación como profesionales y ofreciendo una gran calidad en nuestro trabajo.

 

#8 Mejor servicio

 

No cabe duda de que para un cliente, la idea de tratar de tú a tú  resulta mucho más confiable que hacerlo a través de muchas personas y, posiblemente, departamentos distintos.

Se inclina antes por un freelance bien valorado en su especialidad que por una empresa, ya que sabe que:

  • La atención es siempre más directa y cercana
  • Las negociaciones son más factibles y sencillas
  • La posibilidad de que se creen equívocos es muchísimo menor, ya que no hay intermediarios
  • Las vías de solución de posibles desacuerdos son también más rápidas y flexibles.

El freelance es capaz de crear relaciones profesionales más perdurables, ya que en las empresas suele producirse una rotación de personal que muchas veces deja descontentos a clientes que ya estaban habituados a un método de trabajo concreto.

 

Por último, déjame darte un consejo

 

Si ya tienes cierta experiencia como trabajador por cuenta ajena, todo ese rodaje puede ser crucial a la hora de hacerte independiente.

Está muy bien salir perfectamente preparados de un máster, pero la mejor enseñanza es, sin lugar a dudas, el propio escenario laboral donde se ponen en juego todas las aptitudes, habilidades y capacidades; en definitiva, todo el potencial  del futuro profesional por cuenta propia.

Contar con cierto bagaje te hará conocer en profundidad la idiosincrasia de la profesión, ampliará tu círculo de contactos, te brindará acercarte a proveedores del sector y, en consecuencia, te proporcionará una mejor perspectiva para definir tu posterior línea de trabajo como freelance.

Y tú, ¿encuentras alguna otra ventaja a la hora de dedicarte a tu profesión como freelance?  ¿Qué beneficios has encontrado en ello? ¿Estas, quizá, en ese proceso de cambio? ¿Quieres compartir tu propia experiencia? Entonces, ¡cuéntamelo!  😉

Feliz día. Besos y abrazos.

Hola, soy Carmen y estoy al frente de este blog.

Cambié la comunicación corporativa en una multinacional por el 2.0, más concretamente por el marketing de contenidos y la escritura creativa. Soy freelance desde 2004.

Después de más de diez años escribiendo para otros, en el 2015 decidí crear mi propio espacio para llegar a mucho más público. En él vuelco mi experiencia y conocimientos sobre posicionamiento de marca, estrategias de venta, marketing de contenidos y copywriting.

Hoy he creado un modelo de negocio que me hace feliz y que no cambio por nada.

Me gusta rodearme de personas con inquietudes emprendedoras, de las que aprendo cada día; admiro las mentes creativas; me encanta el pan recién hecho y la tortilla de patatas. Hablo más que escribo 🙂

¡Gracias por leerme!

 

Uso de cookies

Hola, te informo de que este sitio web utiliza cookies para que tengas una mejor experiencia de usuario. Si continúas navegando estás dando tu consentimiento para la aceptación de dichos archivos y la política de cookies del sitio. Por favor, pincha el enlace para una mayor información. Si no estás de acuerdo considera cerrar la página. Muchas gracias.

ACEPTAR
error: Lo siento. El contenido está protegido